La nutrición es una parte clave del método MIT. Por eso, os ofrecemos planes alimenticios adaptados a cada persona, enfocados en apoyar el entrenamiento y mejorar la salud sin complicaciones.
Se trata de una alimentación flexible, basada en comida real, equilibrada y fácil de mantener en el tiempo. Después de cada entrenamiento, te guiamos para que sepas qué comer, cómo combinar los alimentos y cuándo hacerlo, favoreciendo la recuperación, el desarrollo muscular y la pérdida de grasa.
Nada de dietas estrictas ni restricciones extremas: el objetivo es que aprendas a comer bien, disfrutes del proceso y generes hábitos sostenibles. Con una nutrición personalizada, el cambio físico es más completo, más rápido y, sobre todo, más duradero.